viernes, 13 de septiembre de 2013
domingo, 24 de febrero de 2013
Nadie mojaba el aire... by Antonio Gala
tanto como mis ojos.
Me decías: "¿Trabajas?"
Me decías: "¿Ya es la hora del té?"
Y yo no te decía: "Te amo";
no te decía:
"Eres todo lo que tengo";
no te decía:
"Eres la única rosa en la que caben
todas las primaveras".
Me decías:
"Adiós, hasta mañana".
O me decías:
"¿Necesitas algo?".
Y yo no te decía:
"Me estoy muriendo
de amor... me estoy muriendo".
Nadie mojaba el aire
como yo.
domingo, 6 de enero de 2013
Te quiero a las diez de la mañana -by Jaime Sabines
viernes, 6 de abril de 2012
En la calle de la Feria - del Padre Ramón Cué - Recitado por Ana Álvarez
Si quieres escuchar el poema, pulsa play en el reproductor.
Ay, aquella ventanita
de la calle de la Feria,
donde se asoma la niña
de cutis azul y ojeras,
la niña que mira triste
y está enferma!
Siempre, cuando pasa el palio
verde de la Macarena
se para ante la ventana,
y como es la calle estrecha
saca su brazo de luna
y acerca el palio, y lo besa...
Y en el terciopelo verde
sus labios de rosa seca
dejan temblando un suspiro
junto a los flecos de seda:
-"¡Tú que pasas, Esperanza,
sáname, que estoy enferma!"
Y se cierran los cristales,
y la procesión se aleja,
y en el bordado del palio
una flor más centellea
como los ojos con fiebre
de la niña azul enferma...
Un año más. Viernes Santo.
Ya vuelve la Macarena.
Ya está junto a la ventana
buscando un beso su seda...
Por detrás de los cristales
se asoma la niña enferma...
Pero no sale, le daña
la brisa del alba fresca,
y tras la ventana llora
más azul cutis y ojeras...
En el palio tembloroso
que en el cristal se refleja,
ponen un beso sus labios
cárdenos de rosa seca:
-"¡Tú que pasas, Esperanza,
sáname, que estoy enferma!"
Y se pega a los cristales
su piel de cristal con venas,
y hay un sollozo en el alba
mientras la Virgen se aleja...
Un año más. Viernes Santo.
¡Ya no pases, Macarena!
¡Ya no te espera la niña
azul en la calle Feria!
No hay nadie tras los cristales,
nadie en la ventana ciega,
nadie que te ponga un beso...
¡Ya no pases, Macarena!
Que si al pasar, tus reflejos
en la ventana se espejan,
se quebrarán los cristales
de desilusión y pena,
como se quebró la vida
de la niña azul y enferma...
Ya no hay nadie en la ventana.
¡No pases ya, Macarena!
-"Deja que pase, que pase..."-
(cantó en el alba una estrella.)
"Ella aquí no es Esperanza,
ni yo aquí soy rosa seca.
Ella es toda posesión
y yo rosa fresca, fresca...
Que pase, si en mi ventana
se copia el palio, no temas,
me asomaré a mis cristales
para besarlo, hecha estrella,
y se quebrarán de gozo
como un aplauso en la fiesta..."
Viernes Santo. Madrugada.
¡Pasa, pasa, Macarena!
Poema perteneciente al libro "Cómo llora Sevilla..." del sacerdote y jesuita Ramón Cué Romano
miércoles, 15 de febrero de 2012
Quince de febrero -by Toño Jerez
lunes, 5 de diciembre de 2011
Poema recitado: "Muerto de amor" de Rafael de León
MUERTO DE AMOR
No lo sabe mi brazo, ni mi pierna,
ni el hilo de mi voz, ni mi cintura,
ni lo sabe la luna que está interna
en mi jardín de amor y calentura.
Y yo estoy muerto, sí, como una tierna
rosa, o una gacela en la llanura,
como un agua redonda en la cisterna
o un perro de amarilla dentadura.
Y hoy que es Corpus, Señor, he paseado
mi cadáver de amor iluminado,
como un espantapájaros siniestro.
La gente, sin asombro, me ha mirado
y ninguno el sombrero se ha quitado
para rezarme un triste Padrenuestro.
Rafael de LeónRecitado por Ana Álvarez
lunes, 31 de octubre de 2011
Poema: Si muere... De Antonia Álvarez Álvarez
Si muere, lo sé bien, todo termina,
la voz y el pensamiento,
y se van los gorriones de las ramas,
y se apagan los troncos en el fuego;
no habrá colores tibios tras la lluvia,
ni segundos ni tiempo,
ni fuentes entre matas de jarales,
ni flores ni recuerdos;
si se muere, lo sé, se habrán perdido
las campanas y el eco
de las palabras dichas más hermosas,
del más hondo secreto,
ni una lágrima fiel y enamorada
rodará en el silencio;
no habrá luna en la noche ni habrá estrellas
porque ya no habrá cielo,
ni colinas sangrantes de colores,
ni mares ni jilgueros.
Si se muere, lo sé, todo se arroja
hacia un vacío eterno,
la esencia de las cosas, la armonía,
el tenue sol de invierno,
la música del alma y de las tardes,
el trino en los aleros,
el alba que madura en mediodía,
los olores a espliego,
la sombra de tu nombre tras el mío,
la palabra, los besos…
Si muere el corazón, mueren las rosas;
si muere el corazón…, mueren los sueños.
Antonia Álvarez Álvarez ©2002
Premio Leonor de Poesía 2011
Poema recitado por Ana María Álvarez Barroso
jueves, 12 de mayo de 2011
Soneto de Francisco Luis Bernárdez
Si para recobrar lo recobrado
debí perder primero lo perdido,
si para conseguir lo conseguido
tuve que soportar lo soportado,
si para estar ahora enamorado
fue menester haber estado herido,
tengo por bien sufrido lo sufrido,
tengo por bien llorado lo llorado.
Porque después de todo he comprobado
que no se goza bien de lo gozado
sino después de haberlo padecido.
Porque después de todo he comprendido
que lo que el árbol tiene de florido
vive de lo que tiene sepultado.
Francisco Luis Bernárdez
sábado, 23 de abril de 2011
MUJER Y SEMANA SANTA, por Ana Mª Tomás
Ya saben ustedes que se les suele llamar “Baranda” a quienes en todo mandan. Vamos, en todo todo, no, sino en la amplia parcela en la que los mandamases se mueven. Bien, pues esto va, con todo el respeto del mundo, para aquellos Barandas que se mueven en el terreno de las normativas semanasanteras. Y, por aquello de que algunas cofradías le echan la patata caliente a la Iglesia y las jerarquías eclesiásticas a las cofradías, con el permiso de unos y de otros, los aglutino a todos en mi reclamación. Porque esto es una reclamación pública y en toda regla que hago en nombre de la Mujer.
Nos encontramos en el inicio de la Semana Santa. Evidentemente, no puede negarse que muchos lo celebren más como una festividad “festiva” que como un reencuentro de las raíces cristianas. Es cierto que muchos cofrades tienen en sus mentes apareada la idea de procesiones y juerga; imágenes y cervezas; tambores y diversión. Aunque también es cierto que otros la viven desde el recogimiento y el reencuentro con la esencia del ser humano. De todas formas, se viva como se viva no voy a ser yo –no me atrevería a tanto- quien critique o sugiera la forma individual de vivirla. Sin embargo, sí creo estar cualificada para pedir a las Hermandades que prohíben expresamente que una mujer vista sus túnicas que deroguen tan lamentable y oscura decisión. Fíjense que no se me ocurre decir para nada que me parece una clara injusticia sexista puesto que considero que es una oscura e injusta decisión. Y se las argumento, tanto desde el punto de vista jurídico como religioso. Nadie desconoce (aunque la realidad diga lo contrario) que Mujeres y Hombres somos iguales ante la Ley, según nuestra Constitución, así que, aunque sólo fuera por eso, no hay razón argumentativa socialmente para prohibir la entrada a mujeres en determinadas Hermandades. Pero, si ante la sociedad somos iguales, ante la religión también, por mucho que el machismo imperante desde las cavernas se empeñe en demostrar lo contrario. San Pablo, obviamente condicionado por su cultura judía y su tiempo, no olvidemos que ya hace de esto más de dos mil años, soltó algunas perlas por su boca destinadas a descalabrar cualesquiera preponderancia de la mujer sobre el hombre, pero también dijo: “Ya no hay hombre ni mujer: todos sois uno en Cristo Jesús” (Gal 3,28). Eso, sin olvidar que fue una Mujer la responsable de la cristianización definitiva del imperio romano a partir del s.IV: Sta. Elena, madre del emperador Constantino. Y “lo más importante”: no olvidemos que fue el Maestro quien demostró a lo largo de su corta vida pública que la Mujer estaba a la misma altura que el hombre. O un poquito más. Tengan en cuenta los señores Barandas que impiden a la Mujer ponerse una túnica, que fue precisamente a una mujer a la primera que Jesucristo eligió para mostrarle su triunfo sobre la muerte. Y eso que conocía perfectamente el valor que una mujer tenía en su comunidad. ¿No sería eso suficiente razón para abolir cualquier vestigio de injusticia (que no de machismo) sobre la mujer y las cofradías?
Y no, no me vengan diciendo que si la tradición… porque por tradición los romanos seguirían echándonos a los leones; que si la normativa… porque la normativa la hacen los hombres y pueden cambiarla cuando gusten; que si la religión… por religión hay franciscanos y clarisas, dominicos y dominicas…, vamos, que no encuentro argumento alguno (sí, sí, ya sé que muchos de ustedes me pueden dar montones, pero digo argumentos razonables) para que a día de hoy todavía haya Hermandades en donde esté prohibida la presencia de una mujer.
Salvando las distancias, en Yecla ocurría lo mismo con los Alcabuceros, hasta que una mujer agarró un escopetucho y se lío a pegar tiros junto a los hombres rompiendo así una tradición de siglos ¡Pues claro! Toda tradición comienza un día. Igual las mujeres apartadas de vestir una determinada túnica de Semana Santa tenemos que hacer como las yeclanas. Y no, no me refiero a ponernos a pegar tiros al aire (aunque lo piense) sino, simplemente, a vestirnos las túnicas de nuestros padres y a salir en procesión (con vela o trabuco) a ver quién en capaz de lanzarnos la primera piedra que nos saque fuera de la fila.
lunes, 19 de octubre de 2009
Si Dios fuera mujer - Mario Benedetti (Recitado)
Juan Gelman
¿y si dios fuera mujer?
pregunta juan sin inmutarse
vaya vaya si dios fuera mujer
es posible que agnósticos y ateos
no dijéramos no con la cabeza
y dijéramos sí con las entrañas
tal vez nos acercáramos a su divina
desnudez
para besar sus pies no de bronce
su pubis no de piedra
sus pechos no de mármol
sus labios no de yeso
si dios fuera mujer la abrazaríamos
para arrancarla de su lontananza
y no habría que jurar
hasta que la muerte nos separe
ya que sería inmortal por antonomasia
y en vez de transmitirnos sida o pánico
nos contagiaría su inmortalidad
si dios fuera mujer no se instalaría
lejana en el reino de los cielos
sino que nos aguardaría en el zaguán del
infierno
con sus brazos no cerrados
su rosa no de plástico
y su amor no de ángeles
ay dios mío dios mío
si hasta siempre y desde siempre
fueras una mujer
qué lindo escándalo sería
qué venturosa espléndida imposible
prodigiosa blasfemia
jueves, 30 de julio de 2009
Aplastamiento de las gotas - Julio Cortázar
Julio Cortázar.
miércoles, 10 de junio de 2009
POEMA Nº 20 - PABLO NERUDA
POEMA 20
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos».
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.
PABLO NERUDA,1924
"Veinte poemas de amor y una canción desesperada"





