miércoles, 15 de febrero de 2012

Quince de febrero -by Toño Jerez


El día quince de febrero deberían cerrar las floristerías, la piel perder lo que de tibio puedan tener las noches, el transeúnte hacer un discurso largo y extenso agradeciendo a los centros comerciales que nos recuerden amar. El día quince de febrero la cena del día anterior será un impertinente espejismo, una segura promesa de chantaje. Los infieles tendrán jornada continua, dejarán de llorar los amantes clandestinos y las espinas de las rosas podrán volver a admirar el color de los pétalos. El día quince de febrero volveremos a ser impares y el mal carácter del que algunos me acusan pasará de nuevo desapercibido. Volverán a ser cortejadas las putas y éstas olvidarán que el día catorce ninguna boca preguntó por ellas. El día quince de febrero el chocolate dejará de ser dulce: se suicidarán los anaqueles de las bombonerías. Nadie buscará con su nariz el calor de una espalda nocturna o la dulce propuesta de una nalga cuando amanece. El sexo perderá la complicidad de la otra piel. El látex no tendrá sabor a fresa. Costará más reconocer a los estúpidos. Todos podrán volver a ser infieles y los cursis temblarán de miedo ante el calendario y su extenso paisaje. El día quince de febrero podré volver a estar solo sin tener que esconderme, sin asustarme porque mi nombre no habitó ningún pedazo de voz ajena el día anterior. No tendré que permanecer a oscuras, ni elaborar excusas para los amigos. Todos podrán volver a mirarme sin sentir pena el día quince de febrero. Y, como cada año, volveré a preguntarme: ¿Cuándo coño celebraremos la soledad?


Toño Jerez de su libro CORTO DE TINTA


4 comentarios:

Jose Luis dijo...

Sólo es posible celebrar la soledad cuando es deseada. Por lo demás, chapó. Esa prosa, que parece salir del diafragma, como los buenos cantes. Adivino que está escrita y pegada, sin meditar. Me gusta, porque así lo hago yo tambien. Lo verdadero. Mi admiración.

Osvaldo Rene Alberto dijo...

En la mayoría de esos días en que se suelen festejar cosas que a esta fecha son puramente comerciales, abunda la hipocresía. Es muy cierto lo que has expresado.
Te dejo un beso

Ana Álvarez dijo...

Gracias José Luis y Osvaldo por el comentario. Este texto pertenece al libro "Corto de tinta" de mi buen amigo Toño Jerez, poeta almeriense, al que en breve pondré voz a su audiolibro con idéntico nombre.
Puse su vínculo y su nombre al final del texto, y hago la aclaración nuevamente, porque el texto no es mío. Ya sabéis que todas las entradas de los blogs aparecen firmadas por el propietario del mismo, lo cual a veces no coincide con el autor del texto.
Dicho ésto, mando desde aquí un abrazo a Toño, y a vosotros un beso y mi agradecimiento por vuestras visitas y comentarios.

Ana Muela Sopeña dijo...

Muy buen texto de Toño Jerez.

En realidad estar solo también es una manera de estar en el mundo. ¿Por qué no festejarlo?

Además, incluso cuando alguien está en pareja, pasados los primeros años o meses se siente solo...

Un texto interesante, para reflexionar.

Abrazos
Ana