domingo, 25 de noviembre de 2012

25 de Noviembre: Día Mundial contra la Violencia de Genero

FAMILIA TRADICIONAL

Miren se despierta en mitad de la noche. Siente vacía la otra mitad de la cama. Se incorpora y se sienta en el lateral, las manos frotándose la cara. Alza la cabeza, escuchando, y le llegan el rumor de la teletienda y los ronquidos de Peio que se ha vuelto a quedar dormido en la sala, con el televisor encendido. Rebusca a oscuras en la mesilla hasta encontrar un pitillo suelto y un mechero. Se pone en pie, despacio, y camina con cuidado, evitando los listones de madera que crujen. Entra en el baño, cierra la puerta tras de sí y abre la ventanita que da al patio. Le tiemblan las manos cuando intenta encender el cigarrillo. Da una profunda calada y exhala el humo hacia el patio, espantando moscas después para que el humo no se cuele dentro a delatarla. Entonces oye un gemido, casi inaudible para unos oídos que no sean los de una madre. Otro. Tira el pitillo por la ventana y va a abrir la puerta del baño cuando Jon empieza a llorar. No cariño no llores, por favor, y los gritos son de Jon pero Miren pone las lágrimas, agarrada al pomo de la puerta del baño, sin saber si salir a callar al pequeño o hacer caso a sus piernas y quedarse sentada en el suelo, no llores cariño, vas a despertar a papá.

Autor: Jesus Esnaola, del blog  El Doctor Frankenstein, supongo

martes, 20 de noviembre de 2012

Día internacional de los derechos del niño

Porque también el "nasciturus" tiene derechos...



"Carta de un hijo a su padre"



Para ti, cabrón: Porque lo eres, porque la has humillado, porque la has menospreciado, porque la has golpeado, abofeteado, escupido, insultado... porque la has maltratado. ¿Por qué la maltratas? Dices que es su culpa, ¿verdad? Que es ella la que te saca de tus casillas, siempre contradiciendo y exigiendo dinero para cosas innecesarias o que detestas: detergente, bayetas, verduras... Es entonces, en medio de una discusión cuando tú, con tu 'método de disciplina' intentas educarla, para que aprenda. Encima lloriquea, si además vive de tu sueldo y tiene tanta suerte contigo, un hombre de ideas claras, respetable. ¿De qué se queja?Te lo diré: Se queja porque no vive, porque vive, pero muerta. Haces que se sienta fea, bruta, inferior, torpe... La acobardas, la empujas, le das patadas…, patadas que yo también sufría.



Hasta aquel último día. Eran las once de la mañana y mamá estaba sentada en el sofá, la mirada dispersa, la cara pálida, con ojeras. No había dormido en toda la noche, como otras muchas, por miedo a que llegaras, por pánico a que aparecieses y te apeteciera follarla (hacer el amor dirías) o darle una paliza con la que solías esconder la impotencia de tu borrachera. Ella seguía guapa a pesar de todo y yo me había quedado tranquilo y confortable con mis piernecitas dobladas. Ya había hecho la casa, fregado el suelo y planchado tu ropa. De repente, suena la cerradura, su mirada se dirige hacia la puerta y apareces tú: la camisa por fuera, sin corbata y ebrio. Como tantas veces. Mamá temblaba. Yo también. Ocurría casi cada día, pero no nos acostumbrábamos. En ocasiones ella se había preguntado: ¿y si hoy se le va la mano y me mata? La pobre creía que tenía que aguantar, en el fondo pensaba en parte era culpa suya, que tú eras bueno, le dabas un hogar y una vida y en cambio ella no conseguía hacer siempre bien lo que tú querías. Yo intentaba que ella viera cómo eres en realidad. Se lo explicaba porque quería huir de allí, irnos los dos…Mas, desafortunadamente, no conseguí hacerme entender. Te acercaste y sudabas, todavía tenías ganas de fiesta. Mamá dijo que no era el momento ni la situación, suplicó que te acostases, estarías cansado. Pero tu realidad era otra. Crees que siempre puedes hacer lo que quieres. La forzaste, le agarraste las muñecas, la empujaste y la empotraste contra la pared. Como siempre, al final ella terminaba cediendo. Yo, a mi manera gritaba, decía: mamá no, no lo permitas. De repente me oyó. ¡Esta vez sí que no!–dijo para adentro-, sujetó tus manos, te propinó un buen codazo y logró escapar. Recuerdo cómo cambió tu cara en ese momento. Sorprendido, confuso, claro, porque ella jamás se había negado a nada.Me puse contento antes de tiempo.Porque tú no lo ibas a consentir. Era necesario el castigo para educarla. Cuando una mujer hace algo mal hay que enseñarla. Y lo que funciona mejor es la fuerza: puñetazo por la boca y patada por la barriga una y otra vez…Y sucedió.Mamá empezó a sangrar. Con cada golpe, yo tropezaba contra sus paredes. Agarraba su útero con mis manitas tan pequeñas todavía porque quería vivir. Salía la sangre y yo me debilitaba. Me dolía todo y me dolía también el cuerpo de mamá. Creo que sufrí alguna rotura mientras ella caía desmayada en un charco de sangre. Por ti nunca llegué a nacer. Nunca pude pronunciar la palabra mamá. Maltrataste a mi madre y me asesinaste a mí.Y ahora me dirijo a tí. Esta carta es para tí, cabrón: por ella, por la que debió ser mi madre y nunca tuvo un hijo. También por mí que sólo fui un feto a quien negaste el derecho a la vida.Pero en el fondo, ¿sabes?, algo me alegra. Mamá se fue. Muy triste, pero serenamente, sin violencia, te denunció y dejó que la justicia decidiera tu destino. Y otra cosa: nunca tuve que llevar tu nombre ni llamarte papá. Ni saber que otros hijos felices de padres humanos señalaban al mío porque en el barrio todos sabían que tú eres un maltratador. Y como todos ellos, un hombre débil. Una alimaña. Un cabrón.



Fuente: LA GACETA EXTREMEÑA DE LA EDUCACIÓNDe Fernando Orden Rueda. Curso 2º de Bachillerato, de Ciencias de la Salud. IES Bioclimático, de Badajoz.



II Premio del II Concurso Nacional 'Carta a un maltratador', convocado por la Asociación 'Juntos contra la violencia doméstica' 

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Poema huelga -by Gioconda Belli

Quiero una huelga donde vayamos todos.
Una huelga de brazos, piernas, de cabellos,
una huelga naciendo en cada cuerpo.

Quiero una huelga
de obreros de palomas
de choferes de flores
de técnicos de niños
de médicos de mujeres.

Quiero una huelga grande,
que hasta el amor alcance.
Una huelga donde todo se detenga,
el reloj las fábricas
el plantel los colegios
el bus los hospitales
la carretera los puertos.

Una huelga de ojos, de manos y de besos.
Una huelga donde respirar no sea permitido,
una huelga donde nazca el silencio
para oír los pasos del tirano que se marcha.

Gioconda Belli


domingo, 12 de agosto de 2012

Punto y final

Porque ya estoy cansada
de escuchar exigencias y mandatos
que no te corresponden,
y mentiras, mentiras,
de esa imensa mentira que es tu vida.
.
Porque ya estoy cansada,
me niego a regalarte mis palabras,
ya no eres el que impera...
No eres tú quien no quiere:
soy yo la que se niega a hablar contigo.

Porque ya estoy cansada
de oir la misma historia adulterada,
cierro todas las puertas,
los ojos, los oídos y los labios.
Ya no tienes poder para obligarme.

Porque ya estoy cansada
te enterré hace años, ya estás muerto.
Dedícate a cuidarte
-tú sí lo necesitas-
y a adquirir los valores que te faltan.

Porque ya estoy cansada...
Nadie puede obligarme a ver tu rostro,
ya no te pertenezco
porque nunca fui tuya.
Entretente con tus nuevas marionetas.

Porque ya estoy cansada
de tu absurda prepotencia quinceañera.
Me hablarás con respeto
-pues no serás oído-
si alguna vez me digno a escucharte.

Porque ya estoy cansada,
y sigues empeñándote en negarlo,
la vida nos ha dado
lo que nos merecemos:
no llores por la siembra que has arado.

Y es que la vida es justa
poniendo a cada cual donde merece.
Tengo lo que merezco, no lo dudes.
Tienes lo que mereces, ya lo sabes.
Y porque estoy cansada
                         esta es la última
                                                palabra que te escribo.

Ana Mª Álvarez Barroso © 2012

domingo, 8 de julio de 2012

La gota fría

Observo tras los cristales tu abismo de gotas frías,
las aceras, encharcadas de una neblina esponjosa,
fueron testigos del llanto, acongojado y secreto,
que ha convertido mis sienes en un reloj sin agujas.
Hasta los más negros sueños que imaginarme pudiera
se filtraron sigilosos en mi negada vigilia;
en las tinieblas mordiéndome,
en la oscuridad matándome,
y tú sin poder escucharme, porque mi voz se perdía
en las esquinas redondas y los esteros del viento
de ese universo lejano, que con mis manos no alcanzo...
Y tus fantasmas me atrapan en telarañas de gasa,
les grito que no atormenten ni tus noches ni mis días.
Mientras tanto, cae la noche, con un titilar de estrellas,
y he rescatado un lucero para ponerlo en tu frente,
para que cuando resurjas de tu escabrosa negrura
llenes de luces celestes mis pérfidas madrugadas.

Ana Mª Álvarez © 2001

lunes, 14 de mayo de 2012

Eterna...


Porque no huele la rosa
encriptada en su silencio paginado...
así como dormita,
dormito en mi silencio.

Ana Mª Álvarez © 2003

lunes, 30 de abril de 2012

Voz en Verso: mi nuevo blog


















Pues sí. al fin me decidí. Quiero haceros partícipes de un blog recién inaugurado, en el que aún, y digo aún porque en breve iré añadiendo sus correspondientes entradas, no hay ningún post con audio... Es cierto, no lo he dicho, será un blog únicamente de recitados, y quiero ahí dejar mi voz con los poemas que más hondo llegan a mi alma...
Pasad y quedáos. Es vuestra casa.

domingo, 22 de abril de 2012

viernes, 6 de abril de 2012

En la calle de la Feria - del Padre Ramón Cué - Recitado por Ana Álvarez



Si quieres escuchar el poema, pulsa play en el reproductor.


Ay, aquella ventanita
de la calle de la Feria,
donde se asoma la niña
de cutis azul y ojeras,
la niña que mira triste
y está enferma!
Siempre, cuando pasa el palio
verde de la Macarena
se para ante la ventana,
y como es la calle estrecha
saca su brazo de luna
y acerca el palio, y lo besa...
Y en el terciopelo verde
sus labios de rosa seca
dejan temblando un suspiro
junto a los flecos de seda:
-"¡Tú que pasas, Esperanza,
sáname, que estoy enferma!"
Y se cierran los cristales,
y la procesión se aleja,
y en el bordado del palio
una flor más centellea
como los ojos con fiebre
de la niña azul enferma...


Un año más. Viernes Santo.
Ya vuelve la Macarena.
Ya está junto a la ventana
buscando un beso su seda...
Por detrás de los cristales
se asoma la niña enferma...
Pero no sale, le daña
la brisa del alba fresca,
y tras la ventana llora
más azul cutis y ojeras...
En el palio tembloroso
que en el cristal se refleja,
ponen un beso sus labios
cárdenos de rosa seca:
-"¡Tú que pasas, Esperanza,
sáname, que estoy enferma!"
Y se pega a los cristales
su piel de cristal con venas,
y hay un sollozo en el alba
mientras la Virgen se aleja...


Un año más. Viernes Santo.
¡Ya no pases, Macarena!
¡Ya no te espera la niña
azul en la calle Feria!
No hay nadie tras los cristales,
nadie en la ventana ciega,
nadie que te ponga un beso...
¡Ya no pases, Macarena!
Que si al pasar, tus reflejos
en la ventana se espejan,
se quebrarán los cristales
de desilusión y pena,
como se quebró la vida
de la niña azul y enferma...
Ya no hay nadie en la ventana.
¡No pases ya, Macarena!


-"Deja que pase, que pase..."-
(cantó en el alba una estrella.)
"Ella aquí no es Esperanza,
ni yo aquí soy rosa seca.
Ella es toda posesión
y yo rosa fresca, fresca...
Que pase, si en mi ventana
se copia el palio, no temas,
me asomaré a mis cristales
para besarlo, hecha estrella,
y se quebrarán de gozo
como un aplauso en la fiesta..."


Viernes Santo. Madrugada.
¡Pasa, pasa, Macarena!

Poema perteneciente al libro "Cómo llora Sevilla..." del sacerdote y jesuita Ramón Cué Romano

domingo, 18 de marzo de 2012

Adiós a Paco Valladares... se nos fue otro grande

La voz que nos hacía estremecer, con color, con sentimiento, con fuerza y con pasión... El teatro te llora, los actores te lloran, la familia y los amigos te lloran, los que no te conocimos de cerca, pero te admirábamos, también te lloramos. Adiós Paco, adiós; se ha ido tu cuerpo, se ha apagado la vida en tu ser, pero tu voz, esa que jamás se apagará, se ha quedado conmigo.




miércoles, 22 de febrero de 2012

Cuando caiga la noche


Guardamos un secreto
en un rincón que lleva nuestros nombres,
detrás de la armadura,
detrás de los silencios,
detrás de los cristales temblorosos.

Hablamos sin palabras
de abrazos que perduren en el tiempo,
de dormir enlazados,
de un futuro conjunto,
rompiendo los espejos del pasado.

Ponemos nuestras cartas
en esta mesa abierta, boca arriba.
Yo no te pido nada...
tan sólo que me ames,
quizá, como jamás amaste a nadie.

Cuando caiga la noche
y trunques las cadenas que te atrapan,
estaré tras las sombras
aguardando el instante
de alojarme en tus brazos para siempre.

Ana Mª Álvarez © 2012

jueves, 16 de febrero de 2012

Prendida





















Te busqué en las pupilas
de aquellos que asombrados me observaban;
busqué entre las pisadas
una huella indeleble
que indicase tus pasos peregrinos.


Te busqué en las aceras,
en calles asfaltadas de desidia,
en las bocas de metro,
en los grises semáforos,
en las turbias callejas sin salida.


Cuando ya no buscaba
hallé todos los ojos en tus ojos,
y en la curva precisa
que dibujan tus cejas,
y en tus luengas pestañas traicioneras.


Me he prendido al discurso
de tu boca distrayendo a mi boca,
de tu lengua atrevida,
de tu piel en mis labios...
y los besos que ya llevan tu nombre.


Ana Mª Álvarez © 2012

miércoles, 15 de febrero de 2012

Quince de febrero -by Toño Jerez


El día quince de febrero deberían cerrar las floristerías, la piel perder lo que de tibio puedan tener las noches, el transeúnte hacer un discurso largo y extenso agradeciendo a los centros comerciales que nos recuerden amar. El día quince de febrero la cena del día anterior será un impertinente espejismo, una segura promesa de chantaje. Los infieles tendrán jornada continua, dejarán de llorar los amantes clandestinos y las espinas de las rosas podrán volver a admirar el color de los pétalos. El día quince de febrero volveremos a ser impares y el mal carácter del que algunos me acusan pasará de nuevo desapercibido. Volverán a ser cortejadas las putas y éstas olvidarán que el día catorce ninguna boca preguntó por ellas. El día quince de febrero el chocolate dejará de ser dulce: se suicidarán los anaqueles de las bombonerías. Nadie buscará con su nariz el calor de una espalda nocturna o la dulce propuesta de una nalga cuando amanece. El sexo perderá la complicidad de la otra piel. El látex no tendrá sabor a fresa. Costará más reconocer a los estúpidos. Todos podrán volver a ser infieles y los cursis temblarán de miedo ante el calendario y su extenso paisaje. El día quince de febrero podré volver a estar solo sin tener que esconderme, sin asustarme porque mi nombre no habitó ningún pedazo de voz ajena el día anterior. No tendré que permanecer a oscuras, ni elaborar excusas para los amigos. Todos podrán volver a mirarme sin sentir pena el día quince de febrero. Y, como cada año, volveré a preguntarme: ¿Cuándo coño celebraremos la soledad?


Toño Jerez de su libro CORTO DE TINTA


viernes, 10 de febrero de 2012

lunes, 30 de enero de 2012

Día Mundial de LA PAZ y la NO-Violencia



‎"No hay camino para la paz, la paz es el camino."
-Mahatma Gandhi-

Hoy es el día escolar de la No-violencia y la Paz, jornada educativa que se practica el 30 de enero de cada año, en el aniversario de la muerte del Mahatma Gandhi. Estas manos blancas e inocentes que podéis ver en la imagen que adjunto, son de los niños (entre 0 y 3 años) de la guardería a la que asiste mi niña. Desde ahí, también se han unido a dicha celebración.

No hay manos más limpias que las de un niño.

sábado, 28 de enero de 2012

Entre Madrid y Sevilla

¿Recuerdas aquel día de abril, de primavera,
entre flores curiosas que alegres observaban?
Y la PLaza de España fue fiel testigo, muda,
de tus bellos poemas por mi voz recitados.

¿Recuerdas aquel día donde las arboledas
del Retiro -¡qué bello!- nos abrían sus brazos?
Me sentí cual princesa caminando a tu lado
contemplando el Palacio de Cristal transparente.

¿Recuerdas, amor mío, aquel fugaz y hermoso
momento en que me diste -nos dimos- aquel beso?
Un beso, un sol naciente, un cometa en los labios
que con sabor a andenes nos unió para siempre.

¿Recuerdas, cielo mío, aquella tarde clara
donde nuestros abrazos fueron enredaderas?
¿Recuerdas qué dulzura? ¡Cuánto amor contenido
guardábamos ansiosos esperando encontrarnos!

¿Recuerdas nuestras charlas, nuestros cafés intensos,
nuestros paseos claros bajo la noche oscura?
¿Y la luna en el agua? ¿Y el Puente de Triana?
El río murmuraba que el amor ya era un hecho.

¿Recuerdas nuestros sueños en papeles y folios,
que ahora han comenzado a hacerse realidades?
Un hogar, una lumbre, una vida y mil noches,
un futuro conjunto, un libro y dos poetas.

Y pasarán los días escribiendo ese libro,
y pasarán las nubes envidiando este cielo;
y en un tiempo remoto, lo que aún no ha llegado
será de nuevo un dulce: "¡recuerdas, vida mía?"

Ana Mª Álvarez Barroso © 2005