martes, 10 de marzo de 2009

EL MISTERIO DE TUS OJOS

¿Qué tienen tus ojos luengos que me miran sin mirarme
transmitiendo melodías oscuras e indescifrables?
Hasta el arco de tus cejas parece que hablarme quieren
de extraños conjuros ciegos y eternas pócimas blancas.
¿Qué hechizo de espejos rotos y danzas frente a una hoguera
has invocado a los mengues para embaucarme en tu esfera?
Mi alma se eleva a un cielo de nebulosos secretos,
del antifaz se despoja mostrándote mis vestigios,
no hay mentiras ni verdades en este ignoto aquelarre
donde eres el zahorí que atropella mis pisadas,
y sorbes mi savia ardiente con sortilegios impuros
convirtiéndome en lechuza que astutamente te sigue.
Haces de mí la gitana, esotérica y candente
que llevada por el ritmo baila, en espiral, descalza,
atrayéndome hasta ti para arrancarme el aliento
con caricias de albahaca, de hierbabuena y romero.
Te prepararé un brebaje,
-lo beberemos a pequeños sorbos-,
con su efecto dormiremos borrachos de pasión enardecida,
pero el único sabor que guardarán, celosos, mis ojos,
será el eterno beso de tus pupilas sobre mis labios.

Ana Mª Álvarez ©

1 comentario:

juan ballester dijo...

Hermosos esos versos y curiosa esa ruptura formal que se produce hacia el final del poema, en contraste con todo lo anterior.